miércoles, 2 de febrero de 2022

la lluvia y el aire libre...

Recién empezábamos a vernos, y por supuesto tu casa o la mía no eran opción, a la semana de besarnos hasta romper nuestros labios decidimos ir por el sexo callejero, en cualquier rincón en el que se pudiera, me propusiste un lugar, entre una arboleda, dónde había unas Parrillas, yo me puse una pollera larga, llovía torrencialmente, así que le metimos velocidad, cuando llegamos al lugar empezamos a besarnos, no era necesario tocarte para saber que tenías la pija como un garrote, me levantaste la pollera y ahí mismo me hiciste tuya, debajo de la lluvia, me llenaste de vos, entre risas y besos nos volvimos de la mano, más felices que nunca...cada vez que llueve mi cuerpo se estremece con ese recuerdo, ahora solo SOS el hombre de mis sueños...