el ruido impedia que lo escuche acercarse, el tango retumbaba en mis oidos, ya me estaba cansando la espera, solo a mi se me ocurre citar a alguien casado a esas horas, y aunque me prometio estar ahi, no llegaba...
siento sus manos enormes en mis hombros desnudos, el vestido realmente lucia bien, pero tambien me daba ese pudor que me conferia el tono idiota/aniñado al decir gracias, cuando me decian que estaba linda...las manos recorren mis brazos, hasta el codo, por los cuales me da vuelta, me enfrenta, muy cerca de mi, me rio, noto que se puso el sombrero de compadrito le acaricio el ala, y lo beso, me tiro hacia atras, arrastrandolo a la pista de baile, el intenta resistirse, pero me le pego al cuerpo, y me sigue...
agarrandome de la nuca me besa, a nuestro alrededor todos bailan, nada nos importa menos que eso, en ese lugar, todos son extranjeros, nadie podria reconocernos, nada es mas privado que ese publico....
veo un rincon oscuro, una pareja que sale feliz, se me cruza esa idea loca por la cabeza, nada melo impide, es una locura desde que comenzo, hasta el momento...agarro su mano, saludo a la pareja, y lo guio hacia ese lugar del cual salian, veo, viento a favor, que el recoveco es mas grande y oscuro de lo que creia, lo guio hacia ahi, donde el cree que enloqueci, que nos pueden ver, le señalo la pareja que salio de alli, los vemos bailar felices, con esa sensualidad, mezcla de complicidad, mientras los miramos, como si fueran una pelicula triple x, comenzamos a tocarnos, nunca dejamos de mirar, pero nuestros cuerpos se atraen, su pene esta tieso, yo tengo un rio corriendo por el cauce, a punto de rebalsar, me toca, me sabe lista, me acerca, me besa, lento y sin prisa, me penetra, se adentra en mi lentamente, con cuidado, como si fuera a romperme de pasion, evitando derramarse antes del tan ansiado y mutuo orgasmo, el ritmo sube, el tango lo bailamos casi sin separarnos, al ritmo del acordeon, soy penetrada, soy manoseada, soy suya...estallido de sentidos, por un momento todo desaparece, el, el rincon oscuro, la pareja, el tango y el acordeon...luego todo vuelve a ser muy ruidoso, demaciado para mi gusto, no quiero salir del rincon, pero debemos hacerlo, la realidad otra vez, el frio en la calle, el taxi y la vuelta a casa, con ese latido entre las piernas recordandome que el habia estado ahi...
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Putona! jajajajaj Genial! Me lo leí en un santiamén. Valiente por llevar la fantasia al papel, y ojalá que las puedas vivir a todas. Por ahora, yo me quedo sólo en la fantasía. Tal vez, algún día...
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